Serrada de la Fuente, Sierra Norte

Dificultad MediaSenderismo

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Ficha técnica

TIPO DE ITINERARIO Lineal
SEÑALIZACIÓN Sin Señalizar
DIFICULTAD
Baja
DISTANCIA APROXIMADA
3.600 m (Ida)
DURACIÓN APROXIMADA
2 Horas
DESNIVEL
40 m (150m Descenso)
ÉPOCA ACONSEJADA
Todo el año

 

Perfil 19

Acceso al punto de inicio: Por la A-1 hasta la salida 67. Tomar la M-135 hasta el desvío de la M-127, por la que se continúa. Una vez pasado Paredes de Buitrago, se llega a Serrada de la Fuente.

Enclavado en el Valle Bajo del Lozoya, Serrada de la Fuente es uno de los cuatro pequeños núcleos poblacionales que componen Puentes Viejas, municipio bañado por tres embalses, el de Puentes Viejas, el de El Villar y el de El Atazar, que regulan el cauce del último tramo del río Lozoya y almacenan más de la mitad del agua embalsada en toda la Comunidad de Madrid. El agua se convierte así en uno de los protagonistas del lugar junto con la ganadería, lo que se refleja gracias a las numerosas vías pecuarias que cruzan Puentes Viejas y sus cuatro potros de herrar, sus lavaderos y sus dos fraguas.

Desde Serrada de la Fuente, donde se conservan bonitas casas de arquitectura popular –hechas de paredes de piedra y adobe y cubierta de teja roja–, hay que salir del pueblo serrano en dirección suroeste, por el Cordel del Pozo de la Pila, vía pecuaria de tierra que desciende ligeramente y que, tras pasar una rudimentaria verja, deja a mano derecha unas instalaciones del Canal de Isabel II. Se sigue por el camino de tierra en todo momento, entre jaras pringosas (Cistus ladanifer) y encinas carrascas (Quercus rotundifolia), hasta una bifurcación en la que se gira a la izquierda.

Tras cruzar un arroyo, hay que pasar una barrera para seguir la ruta en paralelo al cauce de un nuevo arroyo, el del Los Vallejos, que queda a mano izquierda. A partir de aquí, el camino penetra en un pinar de repoblación de pino resinero (Pinus pinaster) –de tronco esbelto y desnudo con corteza anaranjada, gruesa, muy agrietada e irregular– y se realiza bajo la sombra de sus copas. El sotobosque está compuesto de jaras pringosas (Cistus ladanifer) –fáciles de distinguir por sus grandes flores blancas y sus hojas alargadas, estrechas e impregnadas de ládano, una resina pegajosa y olorosa que les da un aspecto brillante– y otros arbustos como el romero (Rosmarinus officinalis), el torvisco (Daphne gnidium) y la jara blanca (Cistus albidus). Es posible avistar especies de aves típicamente forestales como los pinzones vulgares (Fringilla coelebs), los carboneros garrapinos (Parus ater) o los petirrojos europeos (Erithacus rubecula).

Después de cruzar dos veces el arroyo de Los Vallejos, se abandona el camino para ir a la derecha, entre pinos y jaras, y llegar a un punto donde se ve una pequeña parte del Embalse de El Villar, uno de los primeros que se construyeron en la región para abastecer de agua a la capital. Tiene una superficie de 136 hectáreas y una capacidad máxima de 22,4 hm3. La presa, una de las más antiguas de la provincia y la primera del Canal de Isabel II, entró en servicio en 1879. Es obra de los ingenieros Morer y Boix y tiene una altura de más de 50 m.

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