Pelayos de la Presa, Sierra Oeste

Dificultad AltaInviernoSenderismo

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Ficha técnica

TIPO DE ITINERARIO Lineal
SEÑALIZACIÓN Bien señalizada
DIFICULTAD Alta
DISTANCIA APROXIMADA 11 km (Ida)
DURACIÓN APROXIMADA 4 Horas
DESNIVEL 465 m
ÉPOCA ACONSEJADA Primavera Otoño e Invierno

Perfil 05

Acceso al punto de inicio: Por la M-40 hasta la salida 36, para seguir las indicaciones que llevan a la Autovía de los Pantanos/M-501. Ya por la M-501, 2 km antes de llegar a Pelayos de la Presa y nada más pasar el Puente de San Juan, un camino de tierra arranca a mano izquierda de la carretera. Para tomarlo, hay que avanzar hasta llegar a una rotonda en la que realizar un cambio de sentido. El camino de tierra conduce al Área Recreativa La Depuradora.

Al sur de Pelayos de la Presa, en el área que rodea el Cerro Valdenoches, se desarrollan espléndidos ejemplares de los bosques de pinos piñoneros (Pinus pinea) que cubren gran parte del suroeste de la Comunidad de Madrid. Esta especie de pino se caracteriza por dar unas piñas grandes y ovoides que producen unos piñones carnosos y sabrosos. Su tronco, rectilíneo y vertical sin ramificaciones en la mitad inferior, puede sobrepasar los 25 m de altura. Su copa es densa, redondeada, achatada y tiene forma de sombrilla. Sus agujas son largas, de color verde oscuro y están agrupadas de dos en dos. En los parajes por los que transcurre este itinerario está acompañado por numerosas encinas (Quercus ilex).

El recorrido se realiza, hasta su punto final, por el Cordel del Puente de San Juan, una vía pecuaria amplia –los cordeles tienen una anchura de hasta 37,5 m– y muy bien conservada por la que resulta muy cómodo caminar y que atraviesa bellos parajes serranos que constituyen un destacado refugio de avifauna. Esto invita a estar atento si se quiere avistar algún ejemplar de las numerosas especies de aves que residen en la zona como el busardo ratonero (Buteo buteo), el águila-azor perdicera (Hieraaetus fasciatus), el buitre leonado (Gyps fulvus), el búho real (Bubo bubo), el herrerillo capuchino (Parus cristatus), la corneja negra (Corvus corone), el avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), el escribano montesino (Emberiza cia), la grajilla (Corvus monedula), el herrerillo común (Cyanistes caeruleus), el cuervo (Corvus corax), el martín pescador común (Alcedo atthis), la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), la gallineta común (Gallinula chloropus), el ánade real (Anas platyrhynchos), la garza real (Ardea cinerea), el somormujo lavanco (Podiceps cristatus), el zampullín común (Tachybaptus rufi collis), el gorrión chillón (Petronia petronia), la focha común (Fulica atra), la lavandera cascadeña (Motacilla cinerea), el rabilargo (Cyanopica cooki) y el reyezuelo listado (Regulus ignicapilla). En verano es posible ver algún milano negro (Milvus migrans), aguilillas calzada (Hieraaetus pennatus), oropéndola (Oriolus oriolus) o papamoscas cerrojillo (Ficedula hypolueca). Mientras que en invierno también están presentes mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita), lúganos (Carduelis spinus) o cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo).